Se realizó el segundo remate ganadero de pequeños productores

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Como parte de las medidas implementadas desde el Gobierno Provincial para paliar los efectos de la sequía en el sector ganadero, en Caá Catí se concretó el segundo remate ganadero de pequeños productores, en el marco de la situación emergencia agropecuaria que afecta a 13 departamentos de la provincia. La subasta virtual y televisiva, segunda de las tres programadas, fue organizada por el Ministerio de Producción. 

Este segundo remate televisado, excepcional por la emergencia, se desarrolló en el predio de la Sociedad Rural de General Paz y reunió hacienda de más de 20 productores con 500 cabezas consignadas que obtuvieron muy buenos precios de venta. El remate se llevó a cabo por streaming.

El remate tuvo gran éxito y los productores estuvieron muy conformes con las ventas que tuvieron montos de entre $76 y $162 el kilo. Los precios máximos a los que llegaron fue: el de la vaca con cría a $17.400, el más destacable es el ternero mixto, llegando a $190 el kilo, los novillitos a $147, ternero a $146, la ternera $136, las vaquillas a $110, los toros de faena a $103,2, novillo a $101, la vaca gorda a $92, y la vaca invernada a $76 el kilo.

Este remate, que fue programado para paliar la situación crítica que viene atravesando el sector ante el déficit hídrico y la escasez de alimento en los campos, le representa al productor hacerse con el 100 % de la venta de su hacienda ya que el Gobierno Provincial se hace cargo de los gastos de logística.

Además, el equipo del Ministerio de Producción continúa con la entrega de alimentos para pequeños productores de hasta 50 cabezas en localidades y parajes, correspondientes a los 13 departamentos incluidos en la emergencia agropecuaria. El próximo miércoles 18 de noviembre se llevará a cabo un remate de pequeños productores en Ituzaingó, y los interesados en consignar hacienda tendrán el beneficio del subsidio de la comisión, flete y el derecho a pista.

Previamente a los remates, se realiza una capacitación para todo el personal interviniente en la carga, descarga y pesaje de la hacienda que llega al lugar. Además, se midió la temperatura a los que ingresaban y se les rociaba alcohol en las manos, en el marco de las medidas de prevención del covid-19.

A partir de ahí, el grupo de trabajadores fue el encargado de operar con cada uno de los camiones y vehículos que llegaban al lugar procediendo a la desinfección y fumigación de los mismos antes de ingresar a la rural. Mientras que las personas que iban a bordo de los mismos debían descender para someterse a los controles de temperatura y demás medidas sanitarias.

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