Lucas Segovia: magia con poesía y acordes nuevos

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Adentro el sonido de la calle se apaga. Suena un acordeón rastrero. El fondo rojo con letras blancas lucen limpias, inmaculadas, nuevas. Cantalicio, bar con la C bien grande resguardada por un fuelle abriéndose en chamamé. El escenario amplio y adornado. Hay cuadros sobre atriles alzándose acordeón, caballo, lapachos rosas, un atardecer con colores furiosos. Completan esa escena una imagen de la Virgen de Itatí y el Gauchito Gil, rodeados de plantas naturales.

 

Lucas toma su lugar con su guitarra y Willams Cordoba agita un gran acordeón a piano. Sonríe. Se los ve dispuestos a cantar o tocar todo.

LA CITA

  • “Las cosas que aprendemos desde chicos viajan con nosotros para toda la vida”, dice.

Y agrega recordar que escuchaba en su casa, en Resistencia, las transmisiones la radio AM LT 7 con su programa Pampa y Cielo.

“Grandes temas aprendí ahí que ya eran clásicos o que fueron clásicos después”, contó Lucas para justificar una velada de grandes clásicos. También así buscó asir referencia inicial para sus hijos que después se repetiría al anunciar nuevas melodías.

 

Pasada las 22 va ingresando gente al bar. Las paredes blancas están adornadas con fotografías de Virginia Rojas. Ahí se ven inmortalizados Julián Zini, Chango Spasiuk, Luis Carlos Borges, Papi Miño, Oscar Sánchez, entre otros. Hay aire acondicionado pero el calor humano sube. Hay comidas típicas como mandioca frita y mbaipy en el menú de la casa. En algunas mesas, las menos beben agua y gaseosa, las otras se van poblando de latas de cerveza y vino.

Lucas Segovia: magia con poesía y acordes nuevos

En la cartelera se anunciaba la música del cantante, guitarrista, autor y compositor, Lucas Segovia. Nació en Buenos Aires pero se creció en Resistencia, Chaco. A los 18 años se volcó de llego a la música. Desde el 2010 ha participado en Festivales importantes del país como Cosquín, Baradero donde recibe el premio consagración en el 2014, Festival del Taninero en Puerto Tirol, Chaco, Festival del Auténtico Chamame en Mburucuya, en la Fiesta Nacional del Chamamé de Corrientes, además de otros festivales del país.  Realizó giras por américa central y sur, además de visitar varios países europeos. Además trabaja como gestor cultural con el proyecto “el bondi del disco” que cuenta con 4 trabajos discográficos editados.  Lucas Segovio además ya editó varios discos y actualmente se encuentra en producción un nuevo material con artistas invitados. Es hijo del recordado autor y compositor Zitto Segovia.

 

 

Mientas canta, de a ratos Lucas cierra los ojos. ¿Buscará en su interior la letra de la canción? ¿Acaso está hurgando los sentimientos que inspiraron esas letras? Por momentos quizás vayan pasando cuadros de paisajes que le roban una sonrisa en su rostro moreno y anguloso. El sonido que sale de los altos parlantes es limpio, el rasguear de la guitarra llega puro mientras los sonidos del acordeón golpean al pecho acompasado y bailarín.

Entre los temas clásicos habrá espacio para Recordando a Concepción, Adiós ciudad de Mercedes, el Cristo de los Villeros, Cacique Catan, Nocaut González.

“El chamamé es la génesis de lo que somos. Hay melodías muy bellas y también poesías hermosas. Hay que pensar que varios temas que hoy son clásicos vienen de autores y compositores que eran autodidacticas. Muchos que hacían cosas increíbles y ganaban tan poco. Esa también es la realidad y nada de eso les impidió se grandes creadores”, destacó Lucas al tiempo que pidió un aplauso para los hacedores del chamamé.

En otro punto de la ciudad todo se viste de carnaval. De camino a este lugar se observaban autos y colectivos urbanos trasladando plumas, trajes, purpurina.

LA CITA

  • Va madurando la noche y el público crece de a pasos muy cortos.

El carnaval también se traslada a la tapa de los diarios, la radio, la televisión, los portales informativos se tiñen de colores. La información se matizan con alegría.

Lucas Segovia: magia con poesía y acordes nuevos

En el bar de Cantalicio se va haciendo medianoche. Todo es calmo. Aquí varían las mesas rodeadas con grupos de amigos, parejas, adultos en su gran mayoría. Reina el afecto, se abrazan, se besan, se dan la mano, se tocan. Se quieren con la mirada. A medida que la música avanza y se hace carne el repertorio suben el público se manifiesta en sapucay

Aquí en Crónicas de Agua Mauro Bonamino había planteado: “Pagar más por una cerveza que por una entrada muestra cuál es la importancia que le damos al arte”. Pues en este caso el valor es el mismo, la entrada costaba 100 pesos y hay tres marcas de cerveza que cuestan 100 pesos.

Néstor “Pucho” Rojas y Araceli Aponte cuentan que quieren hacer del lugar un Centro Cultural, un faro chamamecero.

LA CITA

  • “Nos apresuramos a abrir este lugar porque es importante la Peña Chamamecera en la ciudad, tenemos una cartelera única en Corrientes”, destacan. Mientras anuncia que en breve estarán Julián Zini y el Cuarteto Santa Ana.

El nuevo domicilio de Cantalicio es por avenida 3 de abril al 700. Aquí funcionará la radio FM Dorado que lleva más de 12 años al aire. También será un estudio de grabación para los programas de televisión.

Montaran una tienda con discos, libros, indumentaria, todo con la manera de ser chamamecero. “Vamos a poner un cartel en la avenida principal de la ciudad para que sepan todos aquellos que cruzan esta ruta del MERCOSUR que aquí es el punto de encuentro con el chamamé”, expresan visiblemente emocionados y con los ojos bañados en sueños.

Lucas Segovia: magia con poesía y acordes nuevos

Lucas continúa un repertorio que trata de matizar con temas propios. Además en medio de la presentación invitó a Lali Romero a realizar un recitado. El clamor y los aplausos empujaron para que sean dos recitados.

 

Por lapsos el concierto se hace muy hablado aunque entretenido, con destellos de historia profunda que ya pertenecen al chamame y no solo a su autor. Zitto Segovia había fallido en el trágico accidente de Bella Vista en septiembre de 1989. Desde entonces Lucas cuenta que venía enemistado con el río, siendo que con su padre iban a pescar y recordaba tarde de sol con el río.

“Una me fui a tocar a un Festival de La Paz, Entre Ríos”, cuenta. “Me gustó tanto el Festival que me quedé una semana y me gasté toda la plata que había ganado en esa semana. Cuando tuve que volver al Chaco viajé a dedo, pidiendo que me levante y me acerca lo más que podían. Una tarde me quedo en Bella Vista, me agarró la tardecita noche. Para no hacer dedo a esa hora me fui a la costanera y me encontré mano a mano con el río. Ahí tomamos un vino juntos y nos reconciliamos. Así nació esta canción que voy a compartir con ustedes, El río va”, dijo o soltó su voz en cuello. La melodía y la letra es un lazo infinito de amor.

Lucas Segovia: magia con poesía y acordes nuevos

 

La FM Dorado arremetió hace tiempo siendo la primera en poner chamamé las 24 horas del día. La versión digital se consolidó con oyentes de diferentes puntos del planeta. Se fueron ganando así la amistad de muchos referentes que hoy engalanan su cartelera artística en Cantalicio. Además en la radio el Bocha Sheridan tenía un programa de radio todos los días por la tarde. El músico y compositor misionero, Joselo Schuap lo hacía una vez por semana de diferentes puntos de la país. “Este lugar es un refugio para los músicos chamameceros. Al mismo tiempo es más que eso porque el chamamé es nuestra manera de ser, de vivir, de disfrutar y de compartir la vida”, repiten sus mentores cada vez que se le pregunta sobre el nacimiento de este lugar.

Lucas Segovia: magia con poesía y acordes nuevos

Durante más de dos horas hubo canciones de Antonio Tarrago Ros, Zito Segovia, Marily Morales Segovia, Tito Gómez, Julián Zini, Salvador Miqueri, Tránsito Cocomarola, entre otros. Hizo una exquisita versión del tema La vida y la libertad. Hubo mucho sapucay. Algunas parejas también salieron a bailar y el zapateo inundó todo el ambiente. “Desde el cielo nos acompañan 30 mil desaparecidos”, rezó en una canción y los aplausos brotan sentidos dentro del público. Interpreté quizás la única canción de amor que ha escritor, Porque te quiero, una bella melodía y letra compuesta para su hija.

 

La música y las letras finalmente se fueron apagando. Un pedido de bices con gritos y aplausos hizo que Lucas volviera hacer un par de temas más. El fuelle destilaba aromas de pasto y tierra adentro. La gente se abraza. Levanta la copa o el vaso y se desean salud. Salud de la vida y la música. Lucas Segovia está girando este verano por festivales importantes y promete el lanzamiento de un nuevo disco donde compone con referentes musicales del país.